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La Antártida,
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La base antártica británica Halley V está
construida sobre la plataforma de hielo de Brunt,
en la Tierra de Coats. Situada en el extremo
meridional de la zona auroral, es ideal para la
investigación geoespacial.
© BAS |
De todos los programas europeos de investigación
polar, el British Antarctic Survey (BAS) y el
instituto polar francés (IPEV) son los que explotan la
red más extensa de bases antárticas y subantárticas.
En el caso del BAS, van desde la relativamente
accesible base de King Edward Point, instalada en la
islas de Georgia del Sur, hasta la muy inaccesible
base Halley V, situada sobre la plataforma de hielo de
Brunt, en la región del Mar de Weddell. Ubicada en la
zona auroral, Halley es un lugar ideal para la
investigación geoespacial. Fue precisamente allí donde
se descubrió por primera vez el agujero de la capa de
ozono en 1985.
La nueva base ultramoderna franco-italiana de
Concordia, situada en Dome C, sobre la meseta
antártica, es con mucho la estación de investigación
europea más aislada de la Antártida. Concordia cuenta
con una población de unas 55 personas en la época
estival y de 15 en invierno. El desplazamiento hasta
la base y su aprovisionamiento sólo es posible
mediante una travesía terrestre desde la base francesa
de Dumont d'Urville o por vía aérea, a través de la
estación italiana de Zucchelli, situada sobre el
litoral antártico. Creada originalmente en el marco
del Proyecto Europeo de Núcleos Helados en la
Antártida (EPICA), recientemente se ha reconstruido
para que funcione de forma permanente como soporte de
toda una serie de investigaciones en el ámbito de la
glaciología, la astronomía y las condiciones
atmosféricas.
La estación alemana de Neumayer, en la Tierra de la
Reina Maud, es otra importante base de investigación
polar europea. Oculta bajo once metros de hielo y
nieve, Neumayer está situada sobre una barrera de
hielo y, al estilo de la base británica Halley V,
avanza lentamente hacia el extremo de la plataforma
glacial, de donde finalmente se separará en forma de
iceberg.
Por eso, tanto la base de Neumayer como la de Halley
se han abandonado y reconstruido en posición más
retrasada varias veces en el pasado, generalmente a
intervalos de entre diez y veinte años. Actualmente se
están preparando sendos planes de sustitución de las
dos estaciones en los próximos tres a cinco años.
Bases de verano
Aunque de pequeño tamaño, las estaciones de verano,
tales como la base noruega Troll (actualmente en
proceso de renovación para poder utilizarla todo el
año), la base sueca Wasa, la base española Gabriel de
Castilla y la base ucraniana Vernadsky (antigua
estación británica Faraday) también desempeñan un
papel importante. Ofrecen sobre todo apoyo logístico a
la mayoría de los científicos que realizan trabajos de
investigación en la Antártida durante los meses de
verano, cuando hay 24 horas de luz y las condiciones
son más favorables.
Polos de prestigio: los
principales institutos y organismos europeos
Con 25 Estados miembros de la UE y 20
Estados no pertenecientes a ella, Europa es tan rica
en organizaciones polares punteras como en historia
polar. Las organizaciones polares europeas, que
engloban diferentes institutos de investigación,
universidades y bibliotecas especializadas, forman
actualmente una compleja red productiva, presente en
amplias zonas de las regiones polares y con actividad
en la mayor parte de las disciplinas de investigación
polar. Esta red fomenta el prestigio a través de una
inteligente mezcla de cooperación y competencia entre
las naciones europeas.
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Rothera Station es el centro logístico del British
Antarctic Survey para la península antártica, y
alberga los laboratorios de biología y unas
instalaciones bien equipadas, que desarrollan una
amplia variedad de trabajos de investigación.
© BAS |
Avaladas por una rica tradición de exploraciones
polares, que se remonta al siglo XVIII, y por las
expediciones frecuentemente heroicas de los primeros
pioneros, las primeras organizaciones europeas apelan
a su pasado ilustre para identificar y responder a las
cuestiones más urgentes: el papel de las regiones
polares en el sistema terrestre, la historia del medio
ambiente de las regiones polares y los efectos
actuales y venideros de los cambios climáticos
planetarios.
Sin embargo, debido a su aislamiento y a la dureza de
su entorno, el Ártico y la Antártida son las regiones
donde la investigación científica es más costosa. En
efecto, en función de la localización exacta y de la
naturaleza del proyecto, algunas expediciones o
programas de investigación dedican casi el 80% de su
presupuesto exclusivamente a la logística. Este nivel
de gasto hace que sea indispensable contar con un
presupuesto cuantioso para financiar las actividades
de investigación polar y que esta investigación tienda
inevitablemente a ser una prerrogativa de las grandes
naciones o de los países nórdicos, que disponen de
territorios y posesiones al norte del Círculo Polar
Ártico.
Institutos polares
Alemania
Uno de los institutos polares más importantes de
Europa en la actualidad es, desde luego, el instituto
alemán Alfred Wegener para la investigación polar y
marina (AWI). Fundado en 1980, financiado en un 90%
por el Ministerio federal alemán de Educación e
Investigación, y con sede en Bremerhaven, el instituto
fue bautizado con el nombre del científico alemán
Alfred Wegener, uno de los pioneros de la teoría de la
deriva de los continentes, geofísico, meteorólogo y
climatólogo, que efectuó la mayor parte de sus
trabajos de investigación en Groenlandia, donde murió
en 1930.
Pese a su breve historia, el instituto Alfred Wegener
ha adquirido importancia gracias a su programa de
investigación integrada, que abarca cuatro ámbitos
principales: geosistemas, sistemas climáticos,
ecosistemas pelágicos y ecosistemas bentónicos. El AWI
también es un instituto de investigación polar bien
equipado, que dispone de una red de estaciones de
investigación, buques y aeronaves adaptadas a las
operaciones polares. Su buque insignia, el
Polarstern, que es uno de los rompehielos de
investigación más avanzados del mundo en la
actualidad, ha permitido al instituto llevar a cabo
importantes estudios, especialmente sobre la
interdependencia del sistema océano-hielo-atmósfera y
su importancia para el clima mundial. Además, el AWI
dedica parte de su actividad al plan de cooperación en
el campo de la logística polar, como lo atestigua su
laboratorio Dallmann, ubicado en la estación argentina
Jubany, situada en la Isla Rey Jorge, en las Shetland
del Sur, así como la fusión de las estaciones de
Ny-Alesund del Instituto Polar Francés y del Instituto
Alfred Wegener en Spitzberg.
Reino Unido
Casi con tan buena dotación de fondos como el
instituto AWI y provista de una red de aeronaves y
estaciones más amplia, la organización British
Antarctic Survey (BAS) tuvo su origen en la expedición
llevada a cabo durante la guerra con el nombre en
clave de "Operación Tabarin" en 1943. En 1945, esta
organización recibió el nombre de Falkland Islands
Dependencies Survey (FIDS), y se encargó de la
supervisión de al menos 13 estaciones durante el Año
Geofísico Internacional de 1957-58. Tras cambiar su
nombre por el de British Antarctic Survey en 1962,
cuando el Reino Unido se convirtió en uno de los 12
primeros signatarios del Tratado Antártico y renunció
a sus reivindicaciones territoriales en la Antártida,
no hay duda de que el BAS adquirió su fama sobre todo
por ser la organización que descubrió originalmente el
agujero en la capa de ozono en 1985.
Financiada por el Natural Environment Research Council
(NERC) y con sede en Cambridge, el BAS ha puesto en
marcha una serie de programas de investigación
científica para el periodo 2005-2010, con el nombre de
"La ciencia mundial en el contexto antártico" (Global
Science in the Antarctic Context). Este programa
abarcará numerosos trabajos de investigación: signos
planetarios y regionales de los cambios climáticos;
biodiversidad y evolución en el ecosistema antártico;
ciencia del Océano Antártico e integración del sistema
terrestre. Uno de los aspectos más actuales de este
nuevo programa se ocupa de la regresión de la capa de
hielo en la Antártida y el deshielo del sistema
terrestre. Estas investigaciones engloban el estudio
de la estabilidad del manto glacial del Oeste
Antártico (WAIS): esta gigantesca reserva de agua
dulce podría provocar un aumento del nivel de los
océanos de 6 metros si se derritiera a causa de los
cambios climáticos.
Francia
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La estación antártica francesa Dumont d'Urville,
situada en Tierra Adelia, está construida sobre
una isla que forma parte del archipiélago de
Pointe Géologie. Dispone de un buen punto de
acceso a la meseta, el Cabo Prud'homme, situado a
menos de 5 km.
© IPEV |
El instituto polar francés Paul Emile Victor (IPEV) es
una institución formada por nueve organismos públicos,
donde destacan por su importancia el Ministerio de
Investigación y Nuevas Tecnologías, que aporta la
mayor parte del presupuesto del IPEV, y el Centro
Nacional de Investigación Científica (CNRS), que
suministra las dos terceras partes de la plantilla
permanente (50 personas) del instituto polar, cuya
sede se encuentra en Brest, en la Bretaña. El IPEV,
antes llamado Instituto Francés para la Investigación
y la Tecnología Polar (IFRTP), fue creado en 1992 a
partir de la fusión de la misión de investigación de
las Tierras Australes y Antárticas Francesas (TAAF),
encargada de administrar las islas subantárticas
francesas de Kerguelen, Crozet y Amsterdam, y las
Expediciones Polares Francesas. Fue bautizada con el
nombre de Paul Emile Victor, una figura emblemática de
la investigación y la exploración polar moderna, que
falleció en 1995.
Tras la reciente prórroga de su mandato hasta 2014, el
IPEV utilizará sus tres buques científicos y sus
estaciones de investigación árticas, subantárticas y
antárticas para llevar a cabo su programa de
investigación, en ámbitos tan diversos como la
oceanografía, la biología, la climatología, las
ciencias de la atmósfera y la glaciología. En 2005, en
colaboración con el Programa Antártico Italiano, el
IPEV efectuará su primera invernación en Concordia, la
nueva estación de segunda generación construida en el
emplazamiento de Dôme C, en la meseta antártica. En un
principio, Dôme C se concibió como una estación de
verano cuya finalidad era prestar apoyo a la
fructífera iniciativa europea EPICA (Proyecto Europeo
de Núcleos Helados en la Antártida; véase la p. 32).
Junto a muchos otros proyectos, el instituto espera
poder aprovechar las excepcionales condiciones
atmosféricas existentes en Dôme C para poner en marcha
un programa internacional de estudios astronómicos,
del que se está llevando actualmente a cabo un ensayo
inicial in situ. Esta primera invernación debería
permitir poner igualmente en marcha varios programas
de investigación en el campo de la glaciología, de las
ciencias de la tierra, de la microbiología y de la
medicina de los espacios cerrados.
Italia
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La base italiana Zucchelli, instalada en la costa
del Mar de Ross, en la Antártida, es una estación
de verano que puede acoger hasta un máximo de 90
personas.
© PNRA |
Las actividades de investigación polar realizadas por
Italia se reparten entre el Programa Nacional de
Investigación Antártica (PNRA) y el Proyecto Ártico
(Arctic Project).
El PNRA se creó en 1985. En 2002, un consorcio de
cuatro agencias, formado por el Consejo Nacional de
Investigación (CNR), la Agencia para las Nuevas
Tecnologías, la Energía y el Medio Ambiente (ENEA), el
Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV)
y el Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica
experimental (OGS), se encargó de su puesta en marcha.
El programa cuenta con el respaldo del Ministerio de
Educación, Universidades e Investigación (MIUR), e
hizo posible la inauguración, en 1986, de la estación
de verano de alta tecnología Mario Zuccheli, situada
en la bahía de Terranova, en la zona del Mar de Ross.
Las actividades de investigación del PNRA abarcan su
colaboración con el IPEV en la construcción y gestión
de la nueva estación Concordia, que se encuentra en la
meseta antártica, así como un programa de cooperación
especialmente intensivo en varios proyectos
internacionales, tales como EPICA, el programa
International Trans-Antarctic Scientific Expedition
(ITASE), y los proyectos Balloon Observation of
Millimetric Extragalactic Radiation and Geophysics
(BOOMERANG) y Antarctic Geological Drilling Consortium
(ANDRILL).
El proyecto italiano Arctic Project arrancó en 1996,
durante la inauguración de la estación de
investigación Dirigibile Italia de Ny-Alesund, en
Spitzberg, por parte del CNR. A este acontecimiento le
siguió la creación, en junio de 1997, del proyecto
Arctic Strategic Project, y la puesta en marcha de un
programa multidisciplinar de investigación, que abarca
aspectos climatológicos, el proyecto NICE (Nitrogen
Cycle and Effects), el estudio de las adaptaciones
biológicas, la biomedicina, la hidrología, los
radionucleidos, el permafrost y las ciencias humanas.
El proyecto Arctic Strategic Project está dirigido por
el CNR/POLARNET, creado recientemente para coordinar
las actividades de investigación polar que se llevan a
cabo tanto en el Ártico como en la Antártida.
Países nórdicos
En Europa, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega se
distinguen por el hecho de poseer todos los
territorios y posesiones situadas al norte del Círculo
Polar Ártico y son los contribuidores más antiguos y
prolíficos a la investigación polar europea en el
ámbito de las ciencias naturales y sociales.
Conjuntamente, estos países nórdicos estudian diversos
temas, que abarcan desde los efectos del calentamiento
del planeta sobre el manto glacial de Groenlandia y
sobre el Océano Ártico, hasta los procesos culturales,
históricos y sociales que determinan la permanencia de
los pueblos autóctonos circumpolares, entre ellos los
samis del norte de Escandinavia y los esquimales de
Groenlandia.
El Centro Polar Danés apoya y coordina una importante
red de estaciones y puestos de observación instalados
en Groenlandia y, gracias a su red logística, presta
un apoyo activo a las actividades estadounidenses, así
como a otros programas internacionales de
investigación en la región. El Instituto Finlandés de
Investigación Marina, el Instituto Polar Noruego y la
Secretaría de Investigación Polar Sueca gestionan
conjuntamente una pequeña flota de buques científicos,
además de toda una serie de estaciones y puestos de
observación instalados al norte de Escandinavia, en
Spitzberg y en la Antártida, donde Noruega está
transformando actualmente su estación Troll en
estación permanente.
Universidades y otras
organizaciones
Aunque es casi imposible mencionar todas las
universidades europeas que llevan a cabo
investigaciones en las regiones polares, conviene
citar a las que mantienen una mayor implicación en
esas zonas.
Entre ellas, cabe destacar a la Universidad de
Cambridge, por la relación privilegiada que mantiene
con el British Antarctic Survey y el Scott Polar
Research Institute que alberga, fundado en 1920 en
homenaje al Capitán Scott y a sus cuatro compañeros,
que murieron durante el regreso de su expedición al
Polo Sur. El instituto es el centro internacional de
investigación polar más antiguo que opera en el seno
de una universidad y, desde la guerra, ha participado
en una gran variedad de trabajos de investigación
sobre historia polar, ciencias naturales y ciencias
sociales.
El SPRI dispone de su propio museo polar, así como de
una biblioteca y los archivos polares más completos
del mundo en forma de libros, publicaciones, diarios,
documentos inéditos, objetos e imágenes relacionadas
con todos los aspectos de la investigación y la
historia polar. Gracias a ello, es una inestimable
fuente de información tanto para los universitarios
como para los científicos internacionales. Además, el
SPRI ofrece un programa de máster y doctorado muy
codiciado sobre aspectos relevantes de las ciencias
naturales y sociales, y alberga en su seno varias
organizaciones externas, como el Comité Científico de
Investigación Antártica (SCAR) y la Sociedad
Internacional de Glaciología (IGS).
Otra universidad importante para la investigación
polar es el Centro Universitario de Spitzberg (UNIS),
que se caracteriza por contar con un emplazamiento
excepcional, al que acuden cada año no menos de 250
estudiantes internacionales de tercer ciclo a estudiar
y realizar trabajos de investigación en ciencias
árticas, especialmente en los campos de la biología,
la geología, la geofísica y la tecnología. Diseñados
para contribuir al desarrollo de Spitzberg como
plataforma de investigación internacional, los
programas del UNIS explotan al máximo las
características naturales del laboratorio de
investigación de Spitzberg, debidas a la elevada
latitud en que se encuentra, y a la importante
infraestructura de investigación disponible en
Ny-Alesund y su entorno. En el futuro, se solicitará
al UNIS que forme parte esencial del Svalbard Science
Centre (SSC), un centro ártico internacional de
prestigio para la investigación y la educación, al que
se asociarán también otras instituciones profesionales
y científicas de las islas.
Entre las otras universidades y organizaciones
europeas que contribuyen de forma significativa a la
investigación polar, conviene mencionar igualmente a
la Universidad de Grenoble, cuyo laboratorio de
glaciología trabaja activamente en el estudio de los
mantos glaciales; la Universidad de Groningen, que
alberga el Centro Ártico Holandés; la Universidad de
Laponia, que es la sede del Centro Ártico Finlandés;
el Instituto Tecnológico Noruego, del que forma parte
la unidad de tecnología polar del SINTEF; la
Universidad de Copenhague, con sus equipos de
especialistas en glaciología y geofísica; la política
científica federal belga y su programa antártico; la
Universidad de Tromsø; la Universidad de Siena, la
Universidad de Dresde y la Universidad de Estocolmo.
Trabajo conjunto
Aunque estén financiadas y trabajen independientemente
en la puesta en marcha de sus propios programas, con
el fin de ir labrando su reputación, las instituciones
y universidades mencionadas anteriormente demuestran
no sólo el dinamismo de la comunidad de investigación
polar europea, sino también su deseo común de entender
mejor el funcionamiento de las regiones polares y su
evolución, tanto de forma autónoma, como dentro del
sistema terrestre globalmente considerado. En efecto,
este entusiasmo y este sentimiento de urgencia
compartida con respecto al calentamiento del planeta
está conduciendo a la puesta en marcha de un número
cada vez mayor de programas europeos de colaboración,
así como a la adopción de un enfoque más coordinado
del conjunto de la investigación polar europea.
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