| Groenlandia Laponia Svalbard Noruega Islandia Antártida Siberia Patagonia Alaska Canadá Los Polos | ||||
|
|
Hablar de Mongolia es hablar de un país ocupado por los nómadas, un país en el que la mitad de su escasa población vive directamente de la cría y cuidado de ganado. En Mongolia hay aproximadamente 32 millones de cabezas de ganado, lo que da una media de trece animales por habitante y permite entender la gran importancia de la ganadería no solo en la economía del país, sino en las costumbres y tradiciones de un pueblo que le debe todo o casi todo. No es casual que a este país se le llame frecuentemente "el pueblo de los cinco animales", ya que la sociedad nómade vive de los cinco animales que se pueden reunir en rebaños: caballos, camellos, reses bovinas, ovejas y cabras. También utilizan el yak para producir leche y queso. De todos ellos, el caballo mongol, pequeño y muy robusto, con tres millones de cabezas, es el más importante, ya que es el perfecto medio de transporte para un terreno repleto de estepas y desierto. El dicho popular habla que los niños mongoles aprenden a montar a caballo antes que a caminar. Y no solo esto reafirma el peso de la cultura equina. La bebida favorita de este pueblo también viene del caballo: es el airag o leche fermentada de yegua, servida a toda hora y que también puede ser destilada en un alcohol llamado arkhi, un vodka mongol típico que se ofrece en forma de ritual a los visitantes. Otro animal mongol emblemático es el camello bactriano de dos jorobas, salvaje por naturaleza y que vive en los desiertos del Gobi. Se cría en cautiverio, y es utilizado como los bueyes y los yaks para transportar el equipo cuando se desmantela un campamento de gers, tiendas de fieltro típicas de Mongolia formadas por una estructura de listones de madera que entrelazados entre sí adquieren una fuerza y estabilidad increíbles, necesarios para un invierno de vientos fuertísimos y temperaturas que pueden alcanzar los cuarenta grados bajo cero. Rodeando este entramado de listones se coloca una buena capa de fieltro de pelo de camello, super térmico, tela que se remata con otra capa de piel, la que tendrá una abertura en el techo llamada toono, que es donde se colocará la chimenea. El interior del ger destaca por su gran comodidad y a al vez sencillez, característica de los pueblos nómades del Asia Central. Adentro tiene alfombras con múltiples símbolos budistas, en el centro una estufa a leña, en sus laterales dos camas, y al frente generalmente tres cofres o arcas de pequeñas dimensiones en donde se guardan los pocos objetos materiales de un nómade: ropa, algún utensilio de decoración y su espejo, donde se colocan las fotografías de la familia, desde aquella imagen en blanco y negro del viejo abuelo todo compuesto con su traje tradicional y sus condecoraciones soviéticas, hasta aquellas imágenes de los grandes encuentros familiares en la plaza Sükhbaatar, el corazón de la capital. Genghis Khan La estepa, que se extiende como una franja infinita de este a oeste por todo el país, es un buen punto de referencia natural para introducirnos en Mongolia. Hablamos del mismo territorio en el que nació el heroe nacional mongol Genghis Khan, o Chinggis Khan, como dicen ellos. Este gran caudillo político y militar, nacido el año 1.162 y fallecido en 1.227, consiguió que un conjunto de tribus dispersas por la estepa formara el llamado "pueblo mongol" que protagonizó, entre los siglos XIII y XIV, una de las expansiones imperiales más impresionantes conocidas en la historia. Genghis Khan es también el mayor referente de la mezcla que se creó entre los mongoles y otros pueblos no solo de Asia Central, sino de otras partes del mundo tan lejanas para Mongolia en esa época como Corea, China, Irán o Afganistán, y más adelante con los descendientes del Khan, los cuales agrandaron todavía más el imperio, llegando a lugares remotos como el Cáucaso, Rusia, Turquía, e incluso el mismo corazón de Europa en Polonia, Hungría y Alemania, mezclando poco a poco su sangre con los pueblos conquistados. Mongolia consiguió crear la caballería militar más poderosa que haya existido jamás en la faz de la tierra, la que a través de sus jinetes-guerreros indomables era capaz de movilizarse para la guerra muy rápidamente a través de batallones móviles llamados guran (mil guerreros), cada uno con su estandarte de guerra, el bunduk, formado por nueve colas blancas de caballo. Se piensa que el botín de guerra más preciado de los pueblos nómades y el mongol se centraba principalmente en quitarle al enemigo dos elementos claves para la vida en la estepa: las mujeres y los caballos. Esta mezcla "forzada" entre los pueblos vencedores y los vencidos hizo que muchas mujeres de una etnia sometida mezclaran sus lazos de sangre con los guerreros mongoles. Un imperio tan grandioso, que se extendía desde la península de Corea hasta el corazón de Europa, era muy difícil de administrar y mantener a través del tiempo, más aun para un pueblo como el mongol, acostumbrado a ala libertad de sus estepas natales. Pero lo que poco tiempo después de la muerte de Genghis Khan, el Gran Imperio Mongol se fraccionó en múltiples partes enfrentadas entre sí, provocando después de muchas guerras e invasiones una decadencia evidente de los mongoles en la esfera internacional. Apoyo soviético La historia moderna de Mongolia empieza fundamentalmente a partir de su constitución como República Popular durante el año 1.921, convirtiéndose en el segundo país en la historia en tener un régimen comunista, después de la aparición de la Unión Soviética en 1.917. Con el apoyo soviético, Mongolia se liberó del control que China ejercía en su territorio desde el siglo XVIII, aunque una parte importante de éste, la llamada Mongolia Interior, situada más al sur, se ha mantenido siempre bajo control chino. Debido a la ayuda militar prestada por los rusos para que se materializara una independencia real de China, la República Popular de Mongolia se colocó claramente bajo la órbita de influencia del también recién creado estado dela Unión Soviética. Fue así como a partir de 1.921 se empezaron a aplicar las bases de un modelo de economía planificada y centralizada por el Estado: se colectivizó la tierra y se expropió el ganado a los señores feudales y a los monasterios budistas, creándose granjas colectivas. La Unión Soviética era el único y principal vecino que abastecia a la República Popular de Mongolia de productos y que organizaba el sector industrial, hasta entonces prácticamente inexistente. Esta situación se mantuvo durante casi setenta años, cuando cayó el Muro de Berlín y los gobiernos del bloque socialista se vinieron abajo. Mongolia no se demoró nada en adoptar una nueva cara, lo que se confirmó al aprobarse en 1.992 una nueva Constitución, vigente hasta la fecha. Gran Buda La capital del país es Ulan Bator, cuyo antiguo nombre (antes del comunismo) era Urga. Se trata del centro urbano más grande del país en el que viven cerca de ochocientas mil personas. Es una ciudad de grandes avenidas, con edificios grises y desvencijados por el paso del tiempo y el fin del sistema socialista soviético. En el centro de la ciudad está la plaza Sükhbaatar, que debe su nombre al héroe moderno que impulsó la independencia de la actual Mongolia en los años veinte. Aquí la arquitectura urbana soviética se mezcla con edificios religiosos de su pasado budista, como el Chojin Lama Temple, a pocos metros de la plaza y que data de principios del siglo XX. Este templo, de arquitectura marcadamente budista-tibetana, era el "oráculo religioso" de Mongolia antes de la llegada del comunismo. Más al oeste de la capital está el monasterio de Gandan, centro religioso del país, con un complejo de edificios que data de mediados del siglo XIX. Aquí se encuentra la imagen del Buda más grande del país, de 25 metros de altura y todo cubierto de oro y plata. Fuera de la capital casi no hay caminos asfaltados, por lo que la movilidad más allá de la ciudad se realiza a través de caminos marcados en la estepa por los mismos vehículos, casi todos jeeps 4x4 Uno de los lugares a explorar es Karakorum, distante unas seis horas de la capital hacia el oeste. Los mongoles la llaman Kharkhorin, la gran ciudad del Imperio Mongol, fundada por Genghis Khan en el año 1.220 y lugar de paso obligado para las caravanas de la Ruta de la Seda. Eso sí, sus vestigios arquitectónicos y monumentales son escasos, acordes con la cultura guerrera mongola, y se concentran en una muralla de 400 metros de largo. Al interior de las murallas se encuentra el monasterio más antiguo de Mongolia, Erdene Zuu, construido en el año 1.586, y que poco a poco empieza a poblarse nuevamente de monjes después de sesenta años de persecución y reperesión. Al sur de Karakorum aparecen como agujero profundo en medio de la estepa las cataratas naturales del río Orkhon, de 25 metros, las más largas del país, provocadas por la combinación única de erupción volcánica y un terremoto ocurrido hace veinte mil años. La perla azul Otro imperdible de Mongolia, pero bastante más al norte, es el monasterio de Amarbayasgalant, en medio de la estepa infinita. Construido en 1.737 por el líder religioso del país en la época, es el monasterio más grande del país y se compone de 37 templos y esculturas. Las purgas comunistas de los años 30 provocaron la destrucción parcial de monasterio (casi un tercio del total) y su decadencia, pero ahora, tras el renacer del budismo en Mongolia, se espera su resurgimiento, sobre todo gracial al apoyo que está recibiendo del Dalai Lama, actual líder religioso del país. Finalmente, tras mucho recorrido y casi en la frontera con la Siberia rusa se puede llegar al lago Khövsgöl Nuur, que los mongoles llaman "la Perla Azul Intenso": es el segundo lago en extensión del país, famoso por su agua pura, dulce, muy fría y transparente. Es el único lago navegable del país, y debido a su impresionante profundidad representa el dos por ciento del total del agua dulce existente en el mundo. A orillas del lago es posible visitar a los tssatan, pequeño grupo étnico de origen turco. A diferencia de los mongoles, que viven en los gers, los tssatan utilizan unas tiendas harto más improvisadas armadas con varas de madera y cubiertas con pieles, fieltro y lona. De este modo soportan no solo el frío terrible del invierno, sino también ahora último turismo masificado que los persigue como animales para poder sacar una fotografía instantánea del ya "famoso" pueblo que cría renos. De los renos aprovechan la piel para vestirse, para calzado y para viviendas; y la leche y la carne para alimentarse. La carne la comen cruda y cocida. Las partes más preciadas del animal son la lengua, el hígado, el corazón, el riñón, los labios y el tuétano del hueso. La dieta la completan con sémola y pescado. El Gobi El término "Gobi" en Mongolia se utiliza para describir un territorio seco, desprovisto casi completamente de vegetación y compuesto por lagos salinos y dunas. Esta zona, que vendría a representar más del veinte por ciento del país, es algo así como un punto intermedio entre la estepa y el desierto propiamente tal. El desierto mongol es el segundo más extenso del mundo después del Sahara y corre por el sur del país a lo largo de toda la frontera con la República Popular China. En este árido territorio repleto de montañas de roca, con tormentas polvorientas en primavera y otoño, casi no hay vida debido a la ausencia de lluvias y las altas temperaturas. La excepción en medio del desierto se llama Cañón de Yolyn Am, conocido también como "entrada del águila", donde existe una vista impresionante de este oasis, que incluye a la distancia gran cantidad de camellos salvajes. Sergi Vega. Cónsul de Mongolia en España. |
|||
|
|