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Groenlandia
Donde el mundo se
acaba
Ricardo
López Valverde, nuestro especialista y una de las personas que
mejor conoce Groenlandia y los inuits, ha escrito este
bonito libro donde se recogen los aspectos culturales, históricos,
tradiciones y hacia donde va este enigmático y desconocido pueblo.

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La amenaza del
recalentamiento del planeta,

Envuelto
en gruesas pieles y capas de grasa para luchar contra el agrio frío
del ártico, el oso polar vive y caza en las tierras cercadas por la
nieve y en caudales de hielo que rodean al Polo Norte. Un consumado
nadador y un depredador solitario -lo es en los caudales de hielos de
su dominio-, lo que le puede llevar más allá de su lugar de origen.
El oso polar habita las costas árticas e islas de los cinco países que
rodean el Polo Norte: Estados Unidos (Alaska), Canadá, Dinamarca
(Groenlandia), Noruega y Rusia. Es la única especie que aún abunda en
niveles originales, alrededor de 20.000 en libertad.
Sin embargo, incluso en el prístino entorno ártico, los osos polares
está amenazados por la propagación de compuestos químicos que
destruyen las hormonas y por el recalentamiento del planeta. Esto
afecta al ecosistema bordeal del hielo polar, el hábitat de las
morsas, focas, pingüinos y osos.
El
recalentamiento del planeta podría estar teniendo ya un efecto
negativo en los osos polares. Según un estudio de los Servicios
Canadienses sobre la fauna y flora silvestres, se ha ido reduciendo el
número de ejemplares en la Bahía Hudson de Canadá (ver
mapa),
El hielo de la bahía se está derritiendo una media de tres semanas más
rápido que a mediados de la década de los 70. Esto obliga a que el oso
polar retroceda bastante en tierra firme antes de que hayan podido
rellenar sus reservas de grasa nutriéndose de cachorros marinos que
viven en el hielo.
Los osos polares de la Bahía de Hudson son únicos en el Ártico porque
ayunan entre seis y ocho meses de hibernación y su supervivencia
depende de la caza del invierno. Durante las largas temporadas sin
hielo durante el verano del Ártico, los osos permanecen mucho tiempo
ociosos en tierra. El retraso de las heladas hace que los osos polares
pierdan reservas críticas de grasa, lo cual afecta a la reproducción y
a la capacidad de las hembras embarazadas de producir suficiente leche
para sus cachorros. Los científicos ya ha registrado una caída del 15%
en la tasa de nacimientos.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA
*)
trabaja con los gobiernos para designar zonas protegidas especialmente
para la fauna y flora silvestres en todo el mundo. En 1973, Canadá,
Estados Unidos, Dinamarca, Noruega y la ex- Yugoslavia firmaron el
Acuerdo Internacional sobre la Conservación de los Osos Polares y de
su Hábitat. El objetivo es proteger los ecosistemas de los osos,
especialmente sus zonas de guarida y de alimentación y sus rutas
migratorias. El acuerdo prohíbe la caza desde aviones y desde motoras.
A pesar de todo, los osos polares corren peligro de ser cazados y
también peligra la alteración de su hábitat a través de exploraciones
petrolíferas.
En la parte más septentrional de Rusia otro organismo de las Naciones
Unidas, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD
*),
trabaja con comunidades locales para proteger las zonas en las que
vive el oso polar. La gente se implica en mejorar el control del
ecosistema del que dependen los osos polares y otras especies para su
supervivencia. Los indígenas cazan osos polares durante todo el año,
pero al utilizar métodos tradicionales los ejemplares que matan no
constituyen una amenaza para la supervivencia de estos animales.
El PNUMA y otro Organismo de las Naciones Unidas, la Organización
Meteorológica Mundial (OMM)
crearon el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (PICC
*)
para evaluar el impacto del cambio climático. Se descubrió que el
Ártico era la zona más vulnerable de la Tierra.
Como parte del esfuerzo mundial para proteger la biodiversidad
mundial, el (PNUMA
*)
controla uno de los acuerdos de conservación más importantes, la
Convención de sobre el Comercio Internacional de Especies amenazadas
de Fauna y Flora silvestres, conocido como
CITES.
Aprobada en 1973, se convirtió en ley internacional dos años más
tarde.
Más de 150 gobiernos han ratificado el tratado, que ofrece una amplia
protección a más de 35.000 especies de animales y plantas, dependiendo
de su condición en la Naturaleza y de las consecuencias que el
comercio internacional tenga sobre ellos. CITES prohíbe el comercio
internacional de especies en peligro de extinción como los leopardos,
los tigres, los grandes simios, muchas tortugas y aves de presa.
También da protege a otras especies que no están amenazadas pero que
pueden correr serio peligro a menos que se regule estrictamente el
comercio internacional.
Sólo quedan 3.000 osos polares en el Artico europeo,
Unos
3.000 osos polares viven en la zona del Mar de Barents, al norte del
continente europeo, según el primer censo que establece un punto de
referencia para determinar la vulnerabilidad de estos animales a la
contaminación ambiental y al derretimiento del hielo.
El
estudio, divulgado el jueves y realizado por investigadores rusos,
noruegos y británicos, demostró que el número de osos en la región se
halla en el límite inferior de la cifra estimada por una investigación
anterior que indicó la existencia de entre 3.000 y 5.000 de estos
plantígrados en la región.
Sin
embargo, "la cantidad de 3.000 animales es relativamente elevada en
términos biológicos," expresó el ministro de Medio Ambiente de Noruega
en un comunicado.
Esto
representa el 12 por ciento de la población mundial aproximada de
25.000 osos polares.
"El conteo
(...) nos da un buen punto de partida para la protección de estas
criaturas. Sabemos que los osos polares están expuestos a
contaminantes venenosos y al cambio climático en el Artico," dijo el
ministro de Medio Ambiente, Knut Arild Hareide.
Un informe
de ocho naciones, divulgado en noviembre, indicó que la temperatura
del Artico está subiendo dos veces más rápido que la del resto del
planeta debido al calentamiento global. La mayoría de los científicos
responsabiliza por esto a los gases del efecto invernadero producidos
por la combustión de combustibles fósiles, como el carbón y el
petróleo.
El informe
sobre el calentamiento, elaborado por 250 científicos, pronosticó que
los osos polares podrían llegar a extinguirse para el 2100 debido a
que el hielo en la región puede desaparecer casi por completo en el
verano.
Pero
algunos científicos no estuvieron de acuerdo con los hallazgos.
Estudios
diferentes han hallado concentraciones relativamente altas de químicos
prohibidos, conocidos como "el club de la docena sucia," algunos de
los cuales pueden generar cáncer en el tejido graso de los osos
polares.
Los
químicos, incluidos los pesticidas, son arrastrados al norte por los
vientos de Europa y América del Norte.
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