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Estado perteneciente a los Estados
Unidos y situado en su punto más septentrional; ocupa el extremo
noroeste de Norteamérica. Limita al norte con el océano Glacial
Ártico, al este con el Territorio del Yukón, al sureste con la
Columbia Británica, al sur y suroeste con el océano Pacífico, y al
oeste con el mar de Bering y el océano Glacial Ártico. Alaska
comprende dos grupos importantes de islas: las islas Aleutianas, que
se extienden hacia el suroeste formando un arco desde el extremo
suroccidental del continente, y el archipiélago Alexander, colindante
con la costa suroriental del estado.
Alaska se incorporó a la Unión el 3 de
enero de 1959, como el estado número 49. Su economía, tradicionalmente
dominada por la explotación de los recursos naturales, entró en una
nueva etapa en 1977, cuando se inició la extracción de petróleo en la
bahía de Prudhoe, en la costa ártica. Las ciudades más importantes son
Juneau (la capital), Anchorage, Fairbanks, Sitka y Ketchikan.
TERRITORIO Y RECURSOS
Con una superficie total de unos 1.530.700 km2, Alaska es el estado
más grande de los Estados Unidos. También cuenta con el relieve
montañoso
más importante del país; la altitud del territorio oscila desde el
nivel del mar hasta alcanzar los 6.194 m en el monte McKinley (Denali),
la cima más alta de Norteamérica.
Alaska está dividida en tres grandes
regiones: las montañas del Pacífico, a lo largo de toda el área
costera meridional; en el interior, una región central de llanuras y
mesetas, recorrida por el río Yukón y sus afluentes; y, por último, la
vertiente norte de Alaska o zona ártica septentrional, ocupada por
grandes macizos montañosos que forman la cadena de Brooks.
El sistema montañoso del Pacífico está
formado por un grupo de cordilleras que yacen sobre una zona
geológicamente inestable que rodea el océano Pacífico. La actividad
volcánica y los terremotos son muy frecuentes. En el ángulo noreste de
la línea costera que penetra en territorio canadiense se encuentra la
cordillera de San Elías, con algunas de las cumbres más elevadas del
continente americano, cubiertas en su mayor parte por nieve y hielo, y
donde se halla el espectacular glaciar Malaspina. Otras elevaciones de
las montañas del Pacífico son: la cordillera de Alaska, con el monte
McKinley, y las montañas Chugach y Kenai.
El río más importante de Alaska es el
Yukón, que atraviesa el estado de este a oeste para desembocar en el
mar de Bering.
La costa occidental tiene un clima
oceánico, fresco y húmedo. El resto del territorio presenta un clima
continental y ártico, con unas temperaturas que pueden alcanzar los
-62,2 ºC.
La vegetación varía desde los
exuberantes bosques de coníferas, existentes a lo largo de la costa
del golfo de Alaska (en especial abetos, piceas y abedules), hasta una
región de tundra. Gran parte del interior está cubierto por la taiga o
bosques boreales, formados fundamentalmente por píceas y abedules.
En cuanto a su fauna, es muy rica y
variada. En sus aguas habitan ballenas, focas, morsas y nutrias
marinas. El oso polar, el oso pardo y el oso negro americano tienen un
buen número de representantes. Grandes rebaños de caribús, seguidos
por manadas de lobos, continúan emigrando a través de la cadena
montañosa de Brooks. Otros mamíferos que se pueden encontrar son el
alce americano, el castor, el glotón, el visón, la nutria y la rata
almizclera.
El petróleo de la bahía de Prudhoe
(transportado a través de un oleoducto que atraviesa todo Alaska, en
funcionamiento desde 1977) y el gas natural son, con diferencia, los
recursos minerales más importantes. También cuenta con yacimientos de
cobre, oro, carbón y molibdeno. Igualmente, tienen un gran peso en la
economía del estado la explotación forestal y la pesca, siendo el
salmón el que más beneficios aporta.
La población de Alaska en 1994 era de
619.000 habitantes (con un 8,1% de inuit, un 5,7% de amerindios y un
1,8% de aleutianos).
La primera escuela para los nativos de
Alaska fue fundada en Wrangell por misioneros presbiterianos, en el
año 1876. En la actualidad, entre los centros de enseñanza superior
del estado cabe destacar la Universidad de Alaska (1915). Cuenta con
varios museos de etnología y arte indígena.
El Parque nacional Denali y el del
Glacier Bay son dos de las áreas naturales más famosas y que mayor
número de turistas atraen. También existen numerosos lugares de
interés histórico y se conservan los emplazamientos donde se asentaron
las colonias rusas del siglo XVII en la isla Kodiak y en Sitka. El
Parque histórico nacional de la Fiebre del Oro de Klondike, en Skagway,
rinde homenaje a la gran época de la fiebre del oro que tuvo lugar
entre 1897 y 1898.
HISTORIA
Los primeros habitantes de Alaska se pueden clasificar en cuatro
subgrupos étnicos: los aleutianos, al oeste de la península de Alaska;
los inuits, que habitaban la costa ártica desde la bahía de Bristol
hasta la punta de la Demarcación; el pueblo tlingit-haida, que se
estableció en el sureste; y las tribus athabascas del interior.
Los primeros europeos que visitaron
Alaska fueron los componentes de una expedición dirigida por el
navegante danés Vitus Bering, quien desembarcó en la costa sur en el
año 1741. En 1786, Gerasim Pribilof descubrió las opulentas islas de
las Focas (Seal Islands). Una compañía ruso-norteamericana obtuvo el
monopolio sobre el comercio de pieles en 1799.
El control ruso sobre Alaska duró hasta
1867, cuando Estados Unidos les compró este territorio por 7.200.000
dólares. La Guerra Civil estadounidense retrasó la compra (negociada
inteligentemente por el secretario de estado William H. Seward) hasta
1867. Las tropas del Ejército, emplazadas en Alaska desde 1867 hasta
1877, constituyeron la primera presencia de Estados Unidos en el
territorio.
La conserva de salmón se convirtió en
una industria importante hacia el 1880; durante la década siguiente,
la fiebre del oro dobló el número de habitantes de Alaska. Durante la
II Guerra Mundial, su ubicación estratégica provocó que en junio de
1942 los japoneses ocuparan las islas de Attu y Kiska, en el
archipiélago de las Aleutianas. Alaska pasó a ser oficialmente el
estado número 49 de Estados Unidos el 3 de enero de 1959. Pronto, el
turismo se convirtió en una industria de gran relevancia.
En 1968, la aparición de vastos
depósitos petrolíferos en la costa norte de Alaska tuvo como
consecuencia la construcción de un gran oleoducto de unos 1.300 km,
que se extendía desde la bahía de Prudhoe hasta el puerto de Valdez,
donde el primer petrolero arribó en julio de 1977.
Uno de los peores desastres
medioambientales de la historia de los Estados Unidos tuvo lugar en
este estado en marzo de 1989, cuando uno de los petroleros de la
compañía Exxon encalló en Prince Ground Sound vertiendo más de 10
millones de galones (1 galón corresponde a 4.546 litros) de crudo.
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