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Lo que cuentan los inuit
Ilustraciones de Luis Scafati.
Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2000. Colección
Cuentamérica.
"Creían ser la única raza humana. Por eso se nombraron a
sí mismos inuit, la gente. Los aborígenes
americanos los llamaron eskimantsic, esquimales,
comedores de carne cruda. Construyeron una manera propia
de entender la vida, de aceptar y disfrutar su medio, el
más duro de la Tierra. Y volcaron parte de esa riqueza
cultural en historias que han pasado de generación en
generación durante siglos.
"Y así, en las eternas noches del invierno ártico, dentro
de los refugios de nieve, junto a la lámpara de aceite, el
angakoq, el chamán dotado de poderes mágicos, o la
mujer vieja, la abuela cuentacuentos, son escuchados por
todos, y reviven con los ojos de la imaginación aventuras
que saben de miedo, de coraje, de orgullo o de
humillación."
Con los inuit del
Artico Jean Malaurie
Con los Inuit de Groenlandia, traducido en 24 idiomas,
París, 1955.
Este fué el primer libro de la célebre colección Tierra
Humana y con un millón de ejemplares vendidos ha sido
hasta ahora el libro que mejor ha conseguido difundir la
cultura y tradiciones de los inuit.
Un gran libro¡¡¡
Kabloona.
Gontran de
Pocins
Este
extraordinario clásico ha sido innumerables veces aclamado como uno de
los grandes libros de aventura, viaje, antropología. Ningún otro libro
del lejano norte ha sido escrito con tanta simpatía, intensidad y
dramática imaginación.
My wide, white
world.
Ivars Silis.
Ivars Silis se afinco en Groenlandia proveniente de Riga
hace más de 30 años. Durante este tiempo su pasión por la
fotografía y por la naturaleza de Groenlandia ha hecho que
sea el fotógrafo que mejor ha sabido plasmar con su cámara
la realidad del pueblo inuit. Un libro totalmente
recomendable.
Marian y sus amigos
del Ártico.
Norma Sturniolo
Ilustraciones de Fuencisla del Amo.
Madrid, Editorial Anaya, 2003. Colección El duende verde.
(Desde los 10 años.)
"Querido lector:
Un día ví una película sobre la vida en el Ártico. Me
impresionó cómo las mujeres, los hombres, los animales y
hasta las plantas se defendían para sobrevivir en unas
condiciones climáticas muy duras. La visión de un trineo
que avanzaba por las tierras heladas del Ártico bajo la
luz fantasmal del sol de medianoche fue maravillosa. Me
pregunté qué pasaría si una niña de ciudad se encontrara
de pronto en la tundra canadiense. En primer lugar tendría
que cambiar la manera de vestir para no morir congelada y
luego... Empecé a imaginar cómo se desarrollaría su vida
en ese medio. A este juego de la imaginación vino a
sumarse otro relacionado con los viajes y ambos fueron el
origen de este libro.
(...) Espero que vuestro viaje a la tierra de los
inuits sea rico en experiencias."
Norma Sturniolo
(Texto extraído de la "Carta al lector" que incluye el
libro.)
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